miércoles, 19 de agosto de 2015

Breve manual de Felizsofía



(De la Sabiduría de la Felicidad o Del Sabio Feliz)

Las coordenadas de la Felizsofía son:

Primera, el Tiempo Vital y Segunda, el Espacio Vital y esto por la sencilla razón de que el ser humano es un ser Espacio-Temporal y requiere necesariamente para su adecuada realización, de una acertada idea y de una saludable vivencia del Tiempo y del Espacio para lograrse a sí mismo como persona feliz.

Este breve manual pretende facilitar una serie de reflexiones e indicaciones teórico-prácticas para poder convertir nuestro tiempo vital y nuestro espacio vital, en una fuente de posibilidades que nos permitan gozar de miles de momentos especiales y asombrarnos de miles de profundas sorpresas.

De esta manera podremos experimentar nuestra vida como un brindis de maravillosas oportunidades y como una donación de hermosos regalos. De esta percepción cordial, de esta experiencia humana, seguro que brotará un manantial de cantos de profundo agradecimiento.

Quedas invitado con esta lectura a probar este vital descubrimiento que nadie puede saborear por ti:

1. - El de la vivencia del tiempo como una oportunidad para gozar de tu vida en plenitud.

2. - El de la vivencia del espacio como un regalo sorpresa amorosamente reservado para ti.

La finalidad de este escrito es la de facilitarte la doble tarea ineludible de llenar tu tiempo de sabiduría vital y de llenar tu espacio de amor vital para que tu vida se abra de par en par a lo siempre posible y nunca predecible.

Fuente desconocida.

jueves, 6 de agosto de 2015

Los Principios Masculino y Femenino en el Proceso Creativo


El texto que a continuación reproduzco, pertenece al libro "Del Miedo al Amor" de Eva Pierrakos y Judith Saly. Personalmente, este libro me ha resultado de enorme ayuda y me ha revelado claves fundamentales de una manera clara, enfocada y amorosa. Tomando las palabras de las autoras: esta obra nos capacita para crear y mantener relaciones de una gran riqueza, energéticas, vibrantes, construidas con un amor libre de temores y enriquecidas por la realización personal. 

Cada ser humano posee y expresa el poder creativo universal. Entrar en contacto con el tuyo significa utilizar el poder creativo que eres y que emana de tu ser más íntimo, de manera deliberada, consciente y voluntaria. Uno está siempre creando sus circunstancias con este poder, pero lo hace inconscientemente y sin darse cuenta de ello. Lo que piensas y sientes, lo que imaginas, lo que secretamente deseas y temes, todo eso da forma y determina la sustancia creativa que constituye la fuerza motriz de ese poder.

¡Qué diferente es crear tu destino de manera deliberada y consciente, en vez de hacerlo sin darte cuenta! Al crearlo inconscientemente, piensas que algunas experiencias dependen de un oscuro destino. tus experiencias parecen tener poco o nada que ver con quién eres, lo que sientes, lo que deseas y en lo que crees ahora, o con lo que decides hacer con tus pensamientos y sentimientos. Pero los individuos auto-realizados saben exactamente cómo crean sus vidas.

Es maravilloso cuando de pronto te das cuenta de que no fue un destino hostil, sino tu propia actitud lo que te trajo obstáculos e infelicidad, entonces puedes ver las cosas inconscientes que originaron los sucesos indeseados. Una vez que veas que hay una conexión entre causa y efecto, te das cuenta de que el destino no está sujeto a un poder ciego y malévolo ajeno a nosotros. A partir de ese momento, el individuo deja de ser impotente. En verdad, los seres humanos nunca han estado desamparados en contra de cualquier fuerza o poder externos, que están en un estado de impotencia ante procesos internos hasta que los reconocen y cambian.

Así es el camino. A medida que descubres de tus experiencias negativas dentro de ti, te vas volviendo capaz de transformarlas. Para crear un destino favorable de manera deliberada, es necesario que comprendas más de la fuerza creativa del universo y de qué manera la puedes utilizar.

El funcionamiento de los dos principios fundamentales

Hay dos principios fundamentales a partir de los cuales funciona el proceso creativo. el primero es la activación, el otro es el principio de no interponerse en el camino y permitir que las cosas sigan su propio curso. Estos dos principios creativos existen en todo el universo y se manifiestan en todas las cosas de tu vida. Controlan todo lo que sucede deseable e indeseable, importante o banal, desde el suceso más pequeño y mundano hasta la creación del universo. Si lo que se crea ha de ser constructivo, fructífero, alegre y placentero, entonces estos principios deben interactuar de manera armoniosa, deben de completarse. si lo que se crea es destructivo, doloroso, vergonzoso o triste, los dos principios también deben estar trabajando, pero en este caso lo hacen de manera distorsionada e incomprendida. En vez de complementarse, interfieren el uno con el otro. En vez de que configuren una totalidad unidad, un cierto dualismo los convierte en opuestos mutuamente excluyentes. Cuando se reconcilian los dos lados de la dualidad, entonces las dos fuerzas aparentemente opuestas trabajan juntas hacia una meta. La dualidad en contra de la unidad es una situación que se manifiesta en toda la creación: siempre que una entidad es sacada de su centro y por lo tanto está sumida en la ignorancia y el error, aparece la dualidad. Todo el globo terráqueo, especialmente la conciencia humana, se encuentra en el estado dualista, de modo que todas las funciones creativas perceptibles se encuentran divididas. El proceso creativo también se encuentra afectado por el estado dualista de la conciencia humana.

Los dos principios fundamentales de la creación, activar y dejar que las cosas sigan su propio curso, son leyes universales presentes en todo lo que ha sido creado. No se trata de leyes mecánicas como las de la gravedad. Todas las leyes, incluyendo a las leyes físicas e impersonales, surgen de, a través de y por la conciencia, y tienen que haber sido creadas por la combinación de estos dos principios fundamentales. La creación directa, con sus leyes específicas siempre es una expresión de la conciencia, pues todo en la creación sólo puede ser resultado de la conciencia. No importa si la conciencia surge de un cerebro individual o de una persona o si la conciencia es el gran espíritu universal que impregna toda la vida. El principio es el mismo. Tu actitud consciente expresa si activas o no y dejas que las cosas sigan su propio curso o no. Estos dos principios y sus papeles requieren de un profundo análisis.

El principio masculino

Activar significa que la entidad consciente deliberadamente busca, pone en movimiento, se mueve hacia, causa, determina o usa estas fuerzas voluntariamente llamándolas a la acción y quitando cualquier obstáculo que pudiera surgir. El esfuerzo y la perseverancia son parte integral del poner las fuerzas creativas en acción. Esto es un hacer de manera activa. Podemos llamarlo el principio masculino dentro de la creación.

La actitud de "permitir que las cosas sigan su curso" significa ser receptivo y esperar. También es un movimiento, puesto que todo lo que está vivo debe moverse. Pero este tipo de movimiento es muy diferente de aquél del principio activador. El principio activador se mueve hacia afuera dirigiéndose hacia otro estado, mientras que el ánimo de permitir que las cosas sigan su curso es un movimiento dentro de sí mismo, es un movimiento involuntario de pulsación. El movimiento de activación, en cambio, es deliberado y auto-afirmativo. Las palabras son insuficientes para explicar estos hechos, así que tendrán que escuchar con su oído interior y utilizar su imaginación y sus facultades más profundas para percibir lo que les estoy diciendo.

El principio femenino

La actitud de permitir que las cosas sigan su curso está sostenida por una actitud de esperar paciente y confiada, en permitir que el proceso madure hasta fructificar, en someterse a las fuerzas que están en movimiento. Éste puede ser llamado el principio femenino de la creación. Tal como  dije antes, los principios masculino y femenino existen en cada tarea y en cada ser creativo. El acto auto-afirmativo y voluntario expresa confianza en sí mismo y conocimiento de la propia naturaleza divina. El aliarse a las fuerzas creativas, sometiéndose a ellas, muestra una profunda confianza en la vida y en el estado del ser que no requiere ni un ápice más de movimiento que la activación de los poderes en los que uno confía. Todo lo que funciona bien en el universo, desde las más pequeñas manifestaciones de la vida mundana, combina estos dos aspectos de la vida y de la conciencia. Nada puede crearse sin que estos dos principios actúen. No es posible que se realice ninguna unión entre los dos sexos a menos que estos principios funcionen de la manera en que deben hacerlo. El placer supremo es posible en la medida en que estas actitudes sean sanas, y hasta el nivel en el que la confianza en uno mismo y en la vida permita que ambos principios se manifiesten.

Tanto los hombres como las mujeres representan ambos principios, sólo cambia su organización, énfasis, grado, proporción y relación del uno con el otro. El hombre sano e integral no representa exclusivamente al principio activador, del mismo modo que la mujer sana e integrada no sólo representa al principio de permitir que las cosas sigan su curso. Los hombres y las mujeres deben expresar ambos aspectos, pero el énfasis de cada uno difiere y las áreas en las que los dos aspectos creativos se manifiestan también son diferentes.

Una vez que empiezas a pensar en esto y a mirar la vida con este nuevo enfoque que reconoce a los dos principios en su funcionamiento, verás y comprenderás mucho más acerca de la creación misma y acerca de los sucesos del mundo. Ya sea que abras un negocio, que inicies una relación con otra persona, que seas el creador de tu destino o de un universo, todo dependerá de la medida en la que comprendas y utilices de manera armoniosa los principios creativos masculino y femenino y qué tan consciente seas de ambos dejándolos que surjan de ti. Cuando estos principios creativos se distorsionan y se les utiliza de manera equivocada generan confusión y falta de armonía. El resultado no puede ser más que la destrucción.

Fuente: Del Miedo al Amor. Eva Pierrakos y Judith Saly